Un escenario móvil para entrenar en pendientes
Trace Golf Performance, en Skullerud Park (Oslo), ha instalado un Zen Swing Stage que introduce la tecnología Active Terrain en un entorno de coaching y análisis. El centro, de casi 900 metros cuadrados, combina seis bahías de simulador, un gimnasio especializado para golf, instalaciones de fitting y taller de construcción de palos y áreas dedicadas al análisis y la enseñanza.
El Zen Swing Stage permite crear pendientes variables —subidas, bajadas y laderas laterales— que reproducen la cambiante interacción del jugador con el suelo cuando el juego se traslada al interior. Según la nota de prensa difundida por Trace Golf, la tecnología busca aportar una variable que normalmente desaparece en el modelo habitual de simulador con alfombra plana.
La instalación une el Swing Stage con un Swing Catalyst Dual Motion Plate, cámaras de alta velocidad y tecnología de lanzamiento (launch monitor), proporcionando a los entrenadores múltiples fuentes de datos para examinar cómo se mueven los golfistas, cómo interactúan con el terreno y cómo eso afecta a la producción del golpe.
“Construimos Trace para cerrar la brecha entre la práctica y el juego. El movimiento, el golpe y la decisión de un golfista pueden cambiar cuando varía la lie, por eso un entorno de rendimiento debe permitir explorar esas condiciones en lugar de tratar la estera plana como todo el juego”, declaró Marius Bjone.
El centro fue fundado por el profesional PGA Marius Bjone y el experto en ajuste y construcción de palos Tom Horley. Trace Golf presenta un planteamiento orientado a golfistas serios que quieren usar la temporada interior para mejorar activamente su juego en lugar de solo replicar rondas en pantalla.
- Tecnología instalada: Zen Swing Stage (Active Terrain), Swing Catalyst Dual Motion Plate, cámaras de alta velocidad, launch monitor.
- Instalaciones del centro: seis bahías de simulador, gimnasio para golf, fitting y club building, áreas de coaching y análisis.
- Superficie: cerca de 900 m² en Skullerud Park.
La combinación de la plataforma con placas de medición y vídeo permite observar adaptaciones en la mecánica del swing cuando el plano de apoyo cambia, una información que Trace Golf pretende usar para ajustar técnica, equipamiento y toma de decisiones bajo condiciones de juego más realistas.
El proyecto corona una visión de ocho años y, según la comunicación del propio Trace Golf, busca diferenciarse del mercado interior noruego aportando un enfoque de rendimiento integral: técnica, biomecánica, equipamiento y condiciones de lie trabajadas de forma conjunta.