Los documentos financieros presentados por LIV Golf en su procedimiento de bancarrota detallan que su director ejecutivo, Scott O’Neil, percibió un total de 13,67 millones de dólares entre su salario y distintos incentivos, según el análisis publicado por Huddle Up.
Un salario mensual y tres pagos adicionales
La documentación cifra en 214.000 dólares al mes la remuneración personal de O’Neil. A esa cantidad se sumaron dos bonus abonados durante los últimos meses y una prima vinculada a su permanencia al frente de la liga.
- 1,88 millones de dólares en diciembre de 2025.
- 2,69 millones de dólares en febrero de 2026.
- 6,38 millones de dólares como prima de retención.
El análisis de Huddle Up sitúa esos pagos dentro de la información económica incorporada a los documentos más recientes del procedimiento concursal de LIV Golf. La publicación señala que la prima de retención se concedió pocos meses antes de la presentación de la declaración de bancarrota.
Pagos, contratos y proveedores pendientes
La revisión de más de 300 páginas de documentación también recoge datos sobre las cantidades abonadas a ejecutivos y jugadores, los gastos de las oficinas de LIV Golf en Hudson Yards y los pagos realizados a Donald Trump y a otros miembros de su administración por el uso de sus campos de golf.
Entre los asuntos examinados figuran además los detalles del acuerdo televisivo de LIV Golf con Fox y una relación de proveedores a los que se adeudan cantidades por un valor conjunto de decenas de millones de dólares. El expediente incluye asimismo información sobre las obligaciones económicas de la competición mientras se determina el futuro de sus contratos.
La declaración de bancarrota ha convertido las cuentas de LIV Golf, incluidos los pagos a sus responsables y jugadores, en parte central del proceso iniciado por la liga.