Blue Tees ha completado su gama de tecnología para el campo y el entrenamiento con el Rainmaker, un monitor de lanzamiento portátil que Golf Monthly ha sometido a prueba. El dispositivo registra más de 20 métricas en tiempo real y se sitúa, según el análisis del medio británico, como una de las novedades de precio más contenido dentro de esta categoría.
Datos visibles sin recurrir al teléfono
Entre los parámetros que puede medir están la distancia de vuelo, la velocidad de la cabeza del palo, la velocidad de la bola, el factor de impacto, la tasa de efecto y el ángulo de ataque. Su principal rasgo diferencial, de acuerdo con Golf Monthly, es la pantalla LCD integrada, que permite consultar los resultados directamente en el propio aparato después de cada golpe.
El Rainmaker se comercializa con una funda de transporte y un soporte regulable. El conjunto del dispositivo pesa 719 gramos, sin contar la funda, y sus dimensiones hacen que, aunque pueda colocarse técnicamente en un bolsillo destinado a la ropa de una bolsa de golf, no resulte especialmente práctico para llevarlo durante una vuelta completa de 18 hoyos.
- Precio indicado: 600 dólares o 600 libras.
- Resistencia: certificación IPX4 frente a lluvia ligera y rocío.
- Simulación: conexión con E6 Connect y GSPro.
Conexión con el resto del ecosistema
La unidad incorpora un mando magnético desmontable para desplazarse por los menús y puede utilizarse tanto en sesiones de práctica como en una configuración doméstica de simulación. Golf Monthly señala que los datos obtenidos pueden transferirse a los telémetros de la marca para ajustar las distancias de los palos y generar recomendaciones de selección durante el juego.
El Rainmaker completa una oferta en la que ya figuraban los telémetros láser Captain Pro y Captain Air, además del altavoz GPS Player Pro. La conexión entre los dispositivos forma parte del planteamiento de Blue Tees, aunque la prueba de Golf Monthly analiza el monitor por separado antes de valorar su integración con los demás productos.
En cuanto al uso al aire libre, la clasificación IPX4 permite afrontar humedad ligera, pero el análisis advierte de que el equipo debe guardarse cuando la lluvia sea constante. El soporte ajustable y el mando independiente simplifican la puesta en marcha, mientras que la pantalla elimina la necesidad de consultar una tableta, un teléfono o un ordenador tras cada golpe.